Shares
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Pinterest
  • Blogger
“Me callo, no expreso mis sentimientos, no hablo de lo que me preocupa o me molesta, intento complacer, no digo lo que pienso, me guardo las cosas, trago demasiado, no me gusta el conflicto”
algo que nos pasa a menudo, incluso se llega a automatizar, y NO nos damos cuenta de ello ¿te ocurre a ti?

Aparentemente “no pasa nada” por hacer concesiones, solemos pensar “prefiero no decir nada, tampoco es tan grave”, “ya lo haré la próxima vez”, “en realidad no es tan importante”. 

Pero sí que lo es. Mucho más de lo que parece.

Se va “tirando” hasta que un día la persona empieza a tener síntomas, o bien hacia afuera, en modo de explosión (agresivamente, con rabia contenida, con miedo, evitación social…) o bien dañándose a sí mismo, es decir, con molestias físicas (dolores, jaquecas, malestares, úlceras, ansiedad, mareos, enfermedades…etc) o psicológicas (angustia, depresión, ataques de ansiedad, trastornos varios….etc).

En cualquier caso, lo que nos ocurre no suele ser algo reciente, sino germinado durante tiempo y acumulado progresivamente, hasta que un día el precario equilibrio ya no se sostiene y te preguntas ¿que me pasa? ¿porqué ahora? quizá haya habido algo del exterior que lo detone, quizá mi propio interior ha evolucionado hasta aquí, en cualquier caso agradezcamos el momento en que nos damos cuenta, es una oportunidad para cambiar, para estar mejor, para dedicarnos atención y cuidado.

¿como hacerlo?

“No buscar algo inteligente que decir,
dejar que las palabras salgan libremente de la boca:
no son necesariamente las buenas,
pero sólo así tienen éstas oportunidad de salir.”
Emmanuel Carrére. 

  1. En primer lugar, tómatelo en serio. No es ninguna tontería, no se pasa con el tiempo (todo lo contrario, tu salud mental empeora), date cuenta de lo IMPORTANTE que es, de lo importante que eres.
  2. Una vez que le has dado un lugar prioritario, asume que no va a salir perfecto, que no siempre vas a poder transmitir lo que quieres decir. No te preocupes, no importa, sigue adelante.
  3. Reflexiona sobre qué hay detrás de ese bloqueo: ¿tengo miedo a perder algo o a alguien? ¿temo mi propia agresividad?¿que situaciones anteriores he vivido?¿como las he afrontado? 
  4. A veces ayuda escribir antes lo que se va a decir, para ordenar las ideas y crear un esquema mental.
  5. No te exijas, es un proceso, poco a poco, empezarás diciendo pequeñas cositas en algunas ocasiones, y no siempre saldrás satisfecho con el resultado, pero lo realmente fundamental es que comienzas a mostrarte.
  6. Intenta no centrarte en “lo que piensan los demás” de lo que vas a decir, sino en el autocuidado que estás practicando para tu bienestar.

Pin It on Pinterest

Shares